viernes, 4 de abril de 2008

Paty y Jean

Dedicado a ti Camejo...
foto de mi amigo Italo morales

por ayudarme a distraer la fiebre...

Enfundada en unos ojos tristes como los de esos pelaos que se la pasan pegaos a una pega, Patricia Camejo anda a paso lento...Pero esa dulce cadencia no es por los espacios muertos que tiene durante el dia,no. Eso viene de antes...de cuando Ernesto se fue por idiota y de cuando- a escondidas de las tias que lloraban junto al féretro- empaquetó arrecha las ollas suizas que le regaló a la mamá y que ésta nunca usó.
En realidad ese manera como de falta de gravedad se le pegó al cuerpo el dia en que tocó los senderos de la vejez en las manos de Jean....Jean,sí, el mismo francés madurito que tanto amabas, según tu propia versión...
Aunque Camejo lo niegue, siempre fue erótica. Sin embargo su empeño por la carne en pelotas se hizo exaltación mistica cuando el frenchi sugirió- tras dos años de convivencia- acompañarla de por vida. En ese tiempo Paty apenas acababa de llegar a Montreal mientras que Jean, instalado ya en Francia, le ocultaba que él sabia que la oscuridad venia a buscarlo... y pronto.
De nada le sirvió a ella mirar desorbitada los billetes aéreos y ese libro tan especial, pues Jean murió antes de lo que un corazón como el de Paty podía aguantar.
Los años, las risas y los hombres pasaron, pero nunca olvidó el encanto francés de su aliento y de su idioma...
- ¡Pero mujer.... pégale un ojito a alguien en el metro!, le digo, insistente.

Patricia no escucha. Sólo sabe que faltan 5 minutos, que este fin juega cartas y que Jean ya no está...